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Monólogo para Dos
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Monólogo para Dos Letras sin conexión aparente que intentan decir algo VacÃo •Miércoles, Marzo 11, 2009 • 2 comentarios La oscuridad me saluda… alegre de tenerme de nuevo con ella y la soledad me sonrÃe al pasar… Hundido en el vacÃo inocuo donde no llegan los engaños, donde las apariencias no mienten… FrÃa y cruda razón… sin pasiones… no hace falta sentir en el vacÃo… no hay porque herirse… Espera, espera corazón, no latas aún… no dejes de hacerlo. Espera en el vacÃo… espera… espera… una eternidad nos queda. Escrito en Monólogos Fundidos en Silencio •Lunes, Marzo 2, 2009 • No hay comentarios Nuestras almas se acercan a través del infinito y la eternidad unidas en un abrazo perpetuo La distancia ya no nos ataca, los miedos se desvanecen, el tiempo es nuestro aliado El destino nos sonrÃe y nos alienta y nos bendice Fundidos en silencio… en un sólo ser, tu corazón es el mÃo… y laten al unÃsono Escrito en Monólogos Incertidumbre •Lunes, Octubre 6, 2008 • 1 comentario Te levantas lentamente, cansado, maldiciendo el árbol que no viste y sigues caminando. Piensas, de qué sirve tener las soluciones si nadie te comparte sus problemas. Piensas, caminas, avanzas, retrocedes, inseguro de la ruta que tomar. Para qué tener todas las llaves si las puertas que abren están vacÃas. Si la persona que buscas no está o está pero no eres tú a quien espera. Piensas, si habrás dejado pasar al alma que buscabas o si estará aún esperando. Si te dirá cuando la encuentres …tardaste demasiado. Escrito en Monólogos Ausencia •Jueves, Octubre 2, 2008 • 1 comentario Oigo tu voz a lo lejos, casi sin reconocerla, leo tus letras, pero son de otra persona, estás a mi lado pero no estás y sonrÃes para ocultar tu ausencia. ¿Dónde estás? te pregunto, ¡AquÃ! contestas sin mirarme, aquÃ… a un año de distancia, aquÃ… a tres mil kilómetros de ti. Me pregunto qué misterio ocupará tu mente, robará tu alma de mi lado y me dejará con la ilusión de tu compañÃa, con la idea de tu presencia. Cuento los kilómetros que nos separan mientras juego a que estés aquÃ, a disimular la ilusión de tu cercanÃa y sonrÃo para ocultar tu ausencia. Escrito en Monólogos El Tejedor de Tiempo •Miércoles, Octubre 1, 2008 • 1 comentario Dos mil años van ya en este juego que abarca la tierra entera. Situaciones y vidas entretejidas, hilos que se cruzan sin ser vistos. Pasado y futuro… presente fugaz, ilusiones de mi mente juegan con mis sentidos para desaparecer en el abismo de tiempo que voy dejando. Cansado de jugar al futuro, a mover el tiempo y los hechos. De intentar conseguir el mejor final para las cosas imposibles. Poco a poco se forma el tejido, y reconoces tu pasado, tus memorias, sabes las que perdiste, las que no serán, pero no miras atrás. Aprendes… aprendes a ver la falsedad en todas las verdades. La mentira oculta tras una sonrisa que no sabe que es transparente. Sigues tejiendo el tiempo, imparable, y ves pasar más historias. Aprendes que amar no es sacrificarte y ser amado no es mendigar amor. Pasan los años y siglos, y siguen los hilos, eres uno, eres muchos, eres todos. Juegas a ser otro, a ser tú, a ser nadie, pero no te reconocen. Te das cuenta que arreglar la vida de los demás sólo complica la tuya, inútilmente. Intentas olvidar, vanamente, persistentemente, mientras los hilos se suceden sin parar. Te cansas de tejer, de pensar, de respirar, de jugar con el futuro y construir el presente, de posibilidades, de ilusiones, de quizás, de muros infinitos, de esperar soluciones. Dos mil años han pasado… ¿cuántos más tendrán que pasar? Escrito en Monólogos Congelado •Jueves, Agosto 7, 2008 • No hay comentarios Suspendido en la interrogante del paso siguiente, hundido en su incertidumbre. Congelado entre marzo y enero, entre junio y julio, entre octubre y diciembre. Perdido en la niebla de miles de futuros confusos y borrosos, incesantes. Buscando la señal, la decisión, que me permita avanzar, salir de esta encrucijada. Escrito en Monólogos Memorias al compás del reloj •Domingo, Junio 15, 2008 • 2 comentarios Miro tu recuerdo en el fondo de mi memoria, imperturbado, pienso, por el tiempo, pero en realidad ya olvidado. El pasado se acumula en el fondo de tu alma, intentando negar su obsolescencia, cuando tu mente ya no lo recuerda. Mi memoria me juega trucos, engaños, artificios de la nostalgia, para sacar los olvidos del pozo del tiempo. Pero se desvanecen al llegar a la superficie, de puro viejos, y su recuerdo se pierde al compás del reloj que marca su fin. Escrito en Monólogos Y el mundo seguirá girando… •Sábado, Junio 7, 2008 • No hay comentarios Caerán las antiguas pirámides desaparecerá su gloria, los rÃos cambiarán su cauce… y el mundo seguirá girando. Las ciudades se perderán en la bruma del tiempo, se derretirán los glaciares… y el mundo seguirá girando. Esta habitación ya no contendrá mis recuerdos e ilusiones, las aguas cubrirán la tierra… y el mundo seguirá girando. Tu recuerdo se desvanecerá de mi mente y de mi alma, te olvidaré completamente… y el mundo seguirá girando. Escrito en Monólogos Sueños Lúcidos •Jueves, Junio 5, 2008 • 1 comentario Sueño un sueño perfecto, un mundo ideal contigo, una fantasÃa que hago real… y despierto. Mi mente no asimila la verdad, y vive su fantasÃa… quimeras vanas de un mundo paralelo… inexistente. Vivo en la ilusión de dÃas amarillos y rojos… pero son blancos o grises o dÃas simplemente. Sueño un sueño lúcido, que me confunde, me envuelve y me borra la realidad. Miro los cielos vainilla, y los jazmines ocultos entre las paredes violeta. Pero la ilusión se pierde, la realidad se impone, y despierto de mi sueño… solo. Escrito en Monólogos Pienso •Sábado, Mayo 31, 2008 • No hay comentarios Pienso, en miles de sueños e ilusiones, en los quizás y los talvez que bordean el imposible. Pienso, en cómo detener el fugaz presente en mi memoria, antes que el pasado lo devore. Pienso, en realidades paralelas y en vidas alternas, en los momentos que quizás no viva. Pienso, en la vertiginosa vorágine de sensaciones, en los latidos de mi corazón. Pienso, en todo lo que digo, en todo lo que callo, en lo que se queda en el tintero del alma, en lo que el momento fugaz se lleva consigo, en lo que el tiempo desvanece con su paso… pienso en tanto, pienso en nada… tanto, tanto lo he pensado. Escrito en Monólogos Desprendimiento •Domingo, Mayo 25, 2008 • No hay comentarios Me pesa la memoria, el alma, los recuerdos confundidos, enredados y olvidados, no hacen mas que entorpecerme. Me desprendo de mis memorias, para poder nacer de nuevo me deshago de las partes de mi mismo, que ya no quiero. Dejo mi nostalgia, mi pasado, mis quizás. Dejo mis talvez, mis deseos ya olvidados. Dejo las cosas que no pudieron ser, y las que fueron. Dejo las que quise y ya no quiero. Mis imposibles ya no me hacen falta, ni los momentos fugaces que no serán eternos, las ideas pasajeras, las confusiones pasadas, tus ausencias, todas; mis deseos, vanos. Me deshago de todo calmadamente, y cierro la puerta de mi alma. Camino, ligero, hacia el mañana. Escrito en Monólogos Instantes eternos •Domingo, Mayo 25, 2008 • No hay comentarios El reloj con su lento tic tac va dejando pasar el tiempo que se escapa con cada latido de mi corazón. Vanamente intento retenerlo, demorarlo, impedir su avance inexorable, ineludible, fatal. El reloj da la novena campanada. El tiempo transcurre; sordo a mis súplicas para que frene su paso que me arrebata este instante. Pero el instante es eterno, imborrable; incluso después que todo el tiempo se acabe… permanecerá en mi memoria. Escrito en Monólogos Espejos velados •Lunes, Mayo 19, 2008 • 1 comentario Te siento hablar en la lejanÃa… y a mis oÃdos llegan otras palabras, pronunciadas por ti, pero no sentidas como si tus labios no estuvieran de acuerdo con los pensamientos que recorren tu mente. Tus ojos sonrÃen, pero tus labios se resisten. Tus dedos quieren tocarme, pero tus manos no los dejan Tu corazón quiere latir, pero se detiene, sin animarse a dejar la sequÃa atrás; como un espejo velado, no muestra su verdadera imagen. Ay! si quisieras, si pudieras, quitarte ese terrible velo, y sentir que tu corazón late al unÃsono con el mÃo. Escrito en Monólogos Descubrimiento •Viernes, Mayo 16, 2008 • No hay comentarios Ayer asesiné a mi otro yo, luego me suicidé con calma. Me miré al espejo y mi reflejo me sonrÃo, triunfante. Descubrà que yo no era yo, que otro me habÃa poblado, que mi cara era una máscara, y mi alma huyó. Liberado de mi mismo, destruà mi pasado, creé un yo nuevo, sin miedos. El alma mata al ego, que se destruye a si mismo, el verdadero yo queda, entonces, descubierto. Escrito en Monólogos Etapas del exilio (en orden) •Domingo, Mayo 4, 2008 • No hay comentarios Las etapas del exilio… Soledad Confusión Nostalgia Odio Resignación Olvido Felicidad Escrito en Monólogos Etapas del exilio: (7) Felicidad •Domingo, Mayo 4, 2008 • 1 comentario El sol brilla nuevamente en mi vida, las nubes no son más que un recuerdo pasado, mi corazón es libre y palpita gozoso, cada sentimiento. Ya puedo mirar atrás sin miedo, sin pesar, ya no puedes hacerme daño, eres un recuerdo más, perdido entre tantos, ya olvidados. Deseo vivir esta libertad, sentir intensamente, disfrutar cada nuevo momento, cada instante, bailar en éxtasis, gritar, saltar y reir, sin penas. Vivo el hoy con vehemencia, no me preocupan el ayer, el mañana, el quizás… solo el ahora. Escrito en Monólogos Etapas del exilio: (6) Olvido •Domingo, Mayo 4, 2008 • No hay comentarios El tiempo comienza a avanzar lentamente, intentado recuperar lo perdido, presuroso, el mundo vuelve a girar, el corazón a latir, despierto. El olvido me libera, me limpia, me cambia, me despoja de mis penas pasadas, siento que nazco de nuevo y soy otro, estoy vivo. Los colores retornan a mi mundo, vuelvo a ver los dÃas naranjas o violetas y no grises, todo es nuevo y vibrante y mi corazón late, siento. Las nubes de mi pasado se borran, desaparecen, mi mente se limpia y se libera, mi exilio termina, mis ojos ven, mis manos palpan, mis oÃdos oyen… he olvidado. Escrito en Monólogos Etapas del exilio: (5) Resignación •Domingo, Mayo 4, 2008 • No hay comentarios Mis sentimientos se han acabado, mi esperanza se termina, mi corazón cansado de sufrir ha decidido detenerse, y no pensar y no sentir y no latir, retraÃdo y congelado, en su resignación. Ya no te amo, ya no te busco, ya no te pienso, ya no te odio, tu ausencia no se me hace extraña, tu recuerdo ya no me ronda, los momentos e instantes eternos fueron entregados al olvido, sólo un vacÃo queda. Me abstraigo en mi exilio forzoso, me sumerjo en mÃ, me pierdo y me busco y me encuentro y me libero, tu recuerdo ya no me ata, ya sé que no te tengo, quizás nunca te tuve. El tiempo, afanoso, va borrando los retazos que quedan, los que mi memoria, traidora, intenta conservar, ya no queda nada más por pensar, por sentir… el olvido me llama. Escrito en Monólogos Etapas del exilio: (4) Odio •Domingo, Mayo 4, 2008 • No hay comentarios Mi amor por tà se ha esfumado en el recuerdo, asesinado por la desesperanza, la decepción, por el saber que ya no te tengo, que eres, quizás de otro. Te odio lentamente y con pavor, con miedo, retrocedo asustado a la nostalgia, y te pienso, pero tu recuerdo se me hace insoportable, y te odio. Te odio con la intensidad de un corazón dolido, que ya no puede amarte, ni extrañarte, ni quererte, como se odia a las cosas que te hacen daño, y que no tienes. Te odio con la sorpresa de mis recuerdos, de mi alma, te odio con los mil amores que sentà por ti, te odio con todas las fibras de mi ser, de mi corazón… que aún te ama. Escrito en Monólogos Etapas del exilio: (3) Nostalgia •Domingo, Mayo 4, 2008 • No hay comentarios Entre retazos de instantes pasados, consigo vislumbrar tu rostro, tu ser, la niebla del olvido se desvanece, y te recuerdo. Te extraño con una minuciosidad infinita, cuento los segundos desde que te perdÃ, intentando mediante alguna cábala, pensar que sigues aquÃ. Te recuerdo, te veo, te siento, te pienso, inventando situaciones inútiles, fatigadas, momentos en los cuales no nos separamos, vidas paralelas ficticias. Tu recuerdo me persigue como una sombra, cubriendo mis pensamientos, mi corazón, asfixiándome, opacándome, borrándome… ya no deseo verte. Escrito en Monólogos Etapas del exilio: (2) Confusión •Domingo, Mayo 4, 2008 • No hay comentarios Atormentado por la soledad y el olvido, confundido por el recuerdo, mi memoria te desdibuja y te mezcla, veo tu rostro entre la gente. Me acerco y te abrazo, por fin verte, pero no eres tú, mi ilusión te coloca en otros cuerpos, busco tus manos. Tus ojos, tus labios, tus besos, tu tacto, intento armarte por partes, crearte de nuevo si no puedo encontrarte, solo por tenerte. Mi confusión se confunde y se funde, desvanecida en el recuerdo, te veo y sé que no te tengo, te busco… te pierdo. Escrito en Monólogos Etapas del exilio: (1) Soledad •Domingo, Mayo 4, 2008 • 1 comentario Hundiéndome en el pozo de mi memoria, intento aferrarme a lo poco que me queda de ti como salvavidas o luz que me sirva de guÃa, para no perderme en mÃ. La soledad me espera, acechante, perversa, me susurra al oÃdo, me promete su compañÃa, exiliado en el fondo de mi ser, privado de ti, preso en mi mente. Tu ausencia me condenó a extrañarte, tu faz, ya borrosa, me entrega a la soledad, que me aferra, sonriente, triunfante, ya no me resisto. El tiempo parece detenerse, desaparecer sin ti, intento atraerte, conjurarte, pero no estás, una hora, un minuto, un segundo más de ti… sólo la soledad me acompaña ahora. Escrito en Monólogos Del amor y el destino: soledad, olvido y confusión •Domingo, Mayo 4, 2008 • No hay comentarios El amor debe ser uno de los sentimientos más complicados, confusos e indeterminados que tenemos como seres humanos. No en vano generación tras generación de poetas ha derrochado letras y neuronas en intentar definirlo, cuando su propia esencia es permanecer indefinible. En una de las tantas cadenas que circulan por el vasto amasijo de información que es Internet, se cuenta una historia donde, producto de un accidente en un juego en el que participaban todos los sentimientos, el amor queda ciego y la locura se ofrece a ser su guÃa. Yo tengo la idea que la locura no solo es su guÃa, si no también su consejera y confidente, pues es lo único que puede explicar la gran variedad de comportamientos incoherentes que origina este sentimiento tan particular. El destino (para los que creen en él) debe tener también algún acuerdo con el amor para originar las situaciones más extrañas y frustrantes. Quizás en este mundo de apariencias y marionetas (que lloran aunque sean de cartón) nuestro único papel sea (como lo leà en algún lado que no recuerdo) nacer, vivir insufribles tormentos y morir. Como en la rueda de la vida de los hindúes girar y girar intentando llegar a un nivel en el cual podamos conseguir finalmente la paz. Amor y odio, pasión y costumbre, olvido y nostalgia, confusión y claridad, soledad y compañia se combinan y se confunden en un enredo digno del jardÃn de los senderos que se bifurcan de Borges. Tantos caminos, tantas opciones, tantos sentimientos confusos, tantas oportunidades de cambiar tu vida en un segundo, tantas posibilidades de ser feliz o de arrepentirte permanentemente. El destino juega con los dados cargados; solamente él conoce las jugadas y los lances y siempre te hace trampa. ¿Cuál es el verdadero rostro del amor? pregunta inocentemente la carátula de un libro que leà recientemente, invitando a dar vueltas en una pregunta sin respuesta. Es amor cuando alguien sacrifica su felicidad por la de otra persona? Dejar a alguien porque esa persona te ama más de lo que tu podrÃas amarla es una demostración mayor de amor? Es amor prometerle a otra persona esperarla hasta el final de los tiempos si es necesario? Es amor el que permanece escondido porque la otra persona no lo nota? Es amor el dejarse llevar por la nostalgia e ir a buscar algo que quizás solo esté en tu imaginación? Es amor el no impedirlo? En algún lugar escuché decir que siempre se sabe cuando termina el amor pero no cuando empieza… yo pienso que ambos extremos son indefinibles, al amor le encanta disfrazarse y cambiar y sorprenderte cuando menos lo esperas sea con su llegada o con su partida. La confusión… es lo único que podrÃa resultar de tal vorágine de sentimientos. Tal vez el caos sea el estado natural de las cosas y todo intento de poner orden y definir lo que sientes sea solamente una odisea vana, como intentar conservar los granos de arena que se escapan de tu mano cerrada. Pese a todos los problemas y desastres que origina, no es posible prescindir del amor y siempre lo buscas, como trébol de cuatro hojas, para que te arregle la vida y te dé, aunque sea fugazmente, algo de felicidad. Escrito en Monólogos Muerte de una ilusión •Miércoles, Abril 30, 2008 • No hay comentarios Desfalleciente y apenas sostenida por la esperanza, maltratada por la realidad, burlada por el destino, plagada de decepción, de dolor y de olvido, antes de desaparecer, recuerda… Nació con la primera mirada, el primer encuentro, se nutrió con la esperanza, el quizás, el mañana. brilló con la luz de dos corazones unidos, iluminando sus caminos… ya borrados. Tuvo momentos que no entregará jamás al olvido, y otros tantos que fueron ya devorados. Luz y penumbra, rayos de sol y tinieblas, un ayer, instantes fugaces y momentos eternos, un hoy. Con sus últimas fuerzas, lanza un destello final, y se pierde en la inmensidad de la noche eterna… Ha muerto una ilusión… Ha muerto una ilusión… Escrito en Monólogos La eternidad de un instante •Miércoles, Febrero 6, 2008 • No hay comentarios Momentos tan efÃmeros que no logran recordarse, instantes tan aislados que no parecen formar una vida. La vida no es nada mas que retazos de momentos, pegados entre si con algo de olvido y un poco de nostalgia. Tantos retazos, el primer amor, el primer beso, la primera caricia, la primera palabra de amor susurrada al oÃdo. El primer olvido, el primer dolor, y otros tantos que siguieron. Momento tras momento, recuerdo tras recuerdo, se apilan en el fondo de mi memoria, que ya no recuerda su contenido. Instantes que significaron tanto, su recuerdo perdido para siempre, como el momento que pasó. Los recuerdos se desvacenen lentamente, mientras mi conciencia se esfuma, quizás este último instante… finalmente sea eterno. Escrito en Monólogos Si… •Miércoles, Diciembre 12, 2007 • 1 comentario Si pudiera regresarte cada una de tus lagrimas derramadas, volver en el tiempo y corregir todas mis equivocaciones Si pudiera ser la persona que necesitabas que fuera… y que no fui, darte todo lo que no supe que te hacÃa falta Si pudiera callar todo lo que no debà decir, decir lo que callé y necesitabas escuchar Si pudiera, tan solo tomar este dolor y desvanecerlo como un mal sueño… Si pudiera, tan solo tenerte mañana a mi lado sonriendo como siempre… Si pudiera borrar este adiós… Si pudiera no perderte… Si pudiera… Escrito en Monólogos Al final de la fantasÃa •Lunes, Abril 9, 2007 • 1 comentario  Al final de la fantasÃa en el filo lejano de la posibilidad donde la ilusión desaparece y se condensa la realidad Al final de la fantasÃa donde la ilusión se acaba cuando todos los quizás se convierten en nada cuando la posibilidad se ahoga en el imposible y ves a tus sueños morir sin esperanza sin salvación sin ser Al final de la fantasÃa agotadas todas las ilusiones agotados todos los quizás exhausta la posibilidad Al final de la fantasÃa que se desvanece lentamente como el dÃa que se resiste a darle paso a la noche como el adiós que se niega a salir de mis labios queda sólo la realidad cruda sin ilusión sin nada sin tà Escrito en Monólogos Al filo del imposible •Martes, Abril 3, 2007 • 1 comentario Vivo en la posibilidad en el eterno instante del quizás sobre el efÃmero ahora que intenta ser y que quizás no sea En el agudo filo del imposible donde la realidad y la ilusión son hermanas donde el instante fugaz es infinito y la eternidad dura un segundo Al borde de la locura o quizás realmente cuerdo lo absurdo es lo único que hace sentido y un sueño es más real que la vida misma Vivo en la posibilidad del imposible en la esperanza del quizás en el fugaz recuerdo del ahora en la permanente huella del ayer en la ilusión del mañana Escrito en Monólogos Quizás •Sábado, Marzo 31, 2007 • 2 comentarios Quizás es cierto que no puedes cambiar el mundo Quizás el golpear los muros sólo te lastime las manos Quizás no tenga sentido seguir intentando lo imposible Quizás sólo fuiste una quimera que no existió La esperanza de un mañana que no llegó La ilusión de una posibilidad perdida en el imposible Pero quizás no sepa como rendirme No me resigne a dejar de intentarlo No pueda perder la esperanza Quizás no pueda decir esto en voz alta Quizás estas palabras para ti no signifiquen nada Quizás su sonido se pierda para siempre Quizás nunca me vea reflejado en tus ojos Y todo se desvanezca en una ilusión Y quede sólo un recuerdo vacÃo Pero mientras la luz de ese quizás no se pierda Viviré en ese quizás Esperaré en esa ilusión Para todos los quizás que viven en el filo de lo imposible Escrito en Monólogos Cadáver Exquisito •Lunes, Enero 22, 2007 • 1 comentario AlegrÃa no ficticia cada vez que no es de noche y sin hacer ningún reproche la composición se inicia Un aporte es la caricia y cada una es un derroche de creación poética, tejiendo un mundo con los labios no hace falta ser sabio ni dominar la fonética Cada verso es un cambio donde el alma se refleja te entran por la oreja cambiando tu mirada y dejándote perpleja Sumergiéndote en la nada casi sin techo ni morada donde la luz no te alcanza, temblando desde la cabeza hasta los pies, descalza caminando despistada hacia el final de tu jornada Escrito en Monólogos Con la paciencia de un volcán en erupción •Lunes, Enero 22, 2007 • No hay comentarios - ¿Puedo salir a jugar?- le pregunta Luis a su mamá. -En 5 minutos- le contesta su mamá. 5 segundos más tarde: “¿Puedo ya?”; “No, aun no”. 10 segundos después -¿Ahora si? ¿puedo? ¿puedo? ¿puedo?… Muchos de nosotros nos hemos enfrentado a la paciencia de un niño de 5 años que está esperando que le digamos que sà a algo; para ese niño 5 minutos son una eternidad y la próxima semana está tan cerca como el año 3500. Pero a medida que uno va creciendo va aprendiendo a aceptar las esperas y entender mejor el paso del tiempo. Poco a poco el mes próximo deja de sonar como una eternidad y el año que viene casi puede ser aceptable. Con esta experiencia llega el conocimiento de esperar a que las cosas caigan por su propio peso, el saber que si plantas una semilla, no tiene sentido ir a desenterrarla el dÃa siguiente a ver si germinó y que cada cosa toma un tiempo especÃfico que difÃcilmente puede ser modificado sin complicaciones. Pero, ¿qué pasa con las personas que pese a toda la evidencia en contra, aun piensan que las cosas pueden producirse de inmediato? ¿Cómo explicarle a alguien que no quiere esperar, que todo cambio toma tiempo? ¿Cómo le exiges al árbol que crezca cuando aun su semilla no germina? Algunas personas reaccionan cuando se les dice: “Cuidado con ese árbol, te vas a chocar” y logran esquivarlo, mientras que otras sólo repiten: “¿Ãrbol? ¿cuál árbol?” hasta que ya es demasiado tarde. Si no puedes ver el árbol en tu camino, probablemente significa que tienes que chocarte con él y nadie más puede hacerlo por ti. Después de unos cuantos árboles, aprendes a esperar hasta estar seguro de no tener un árbol delante tuyo que no hayas visto aun. Quizás con un poco de paciencia, hasta el volcán podrÃa evitar la erupción. Escrito en Monólogos Desarmando el castillo de naipes •Miércoles, Enero 3, 2007 • 2 comentarios Muchas veces uno tiende a poner demasiada ilusión en sus expectativas; una idea aparentemente buena se presenta y como el resultado parece positivo uno la justifica y esa idea genera otra y asi sucesivamente hasta formar un precario castillo de naipes, en el cual pretendemos vivir para luego darnos con la sorpresa que el primer huracán se lo llevó completo dejándonos sin nada. Pese a tener experiencias previas, repetimos el mismo comportamiento, inventando mejores y más creÃbles excusas que nos convenzan de tratar a nuestras expectativas como hechos y no como productos de nuestra imaginación. Si bien manejar las expectativas de los demás es difÃcil, manejar las de uno mismo se acerca a lo imposible, pues es un hábito inconciente de nuestra mente. Intentar vivir en 100% realidad suele ser muy complicado, muchas veces no nos damos cuenta de estar creando un castillo de naipes y otras queremos vivir dentro del castillo y pretender que la realidad de afuera no existe; lo cual, lamentablemente, no puede hacerse. Sin embargo, no siempre es malo derrumbar el castillo, si no todo lo contrario; podrÃa ser que lo que deseamos que ocurra no sea lo más conveniente, y quizás lo que realmente suceda y que al principio nos parecÃa peor que el Juicio Final, no sea tan malo o incluso sea mejor que lo que esperábamos originalmente. Aunque el decir eso no aliviará la incomodidad o el dolor de ver tus expectativas destrozadas, al menos puede servir para darle otra mirada a la realidad y ver si realmente era tan fea como la imaginaste o si quizás sea mas benigna de lo que parecÃa en un principio. Al fin y al cabo no puedes vivir dentro de un castillo de naipes y nadie más que tú puede desarmarlo. Escrito en Monólogos El año ha muerto, que viva el año •Lunes, Enero 1, 2007 • 1 comentario Un año más ha pasado. Cuando miras hacia adelante parece que no fueran tantos, pero si se te ocurre mirar atrás empiezan a notar como se acumulan llenos de memorias en el fondo de tu cabeza. Como siempre cada comienzo de año implica revisar el año anterior por errores y formular objetivos que probablemente no cumplas para el año que viene. En realidad el hacer esto en año nuevo, me parece, es sólo por el simbolismo de empezar de cero, tienes nuevamente un calendario con todas las hojas llenas y los dÃas completos, una forma de intentar corregir los errores del año anterior, un tipo de redención. Si bien puedes intentar no repetir las mismas equivocaciones, en realidad, los errores cometidos ya no podrán ser enmendados y serán reemplazados por errores nuevos y originales. Pese a eso, todo necesita siempre una limpieza, y siempre es bueno aprovechar una ocasión donde sea más fácil limpiar un poco nuestras vidas, tan reticentes a dejarse ordenar. ¿Qué parte nuestra que no debamos mantener tiraremos fuera este año? Escrito en Monólogos Just Keep Walking… •Sábado, Diciembre 23, 2006 • No hay comentarios Creo que es la primera vez que me siento a escribir sin una idea en concreto, o quizás con demasiadas, y no pensé que me serÃa tan difÃcil. Desconcierto y pánico es parte de lo que involucra saltar del trampolÃn y darte cuenta que necesitabas aprender a nadar, seguido por alivio cuando descubres que la piscina en realidad no es tan honda y al final no tenÃas de que preocuparte tanto. Muchas cosas, muchos dÃas, muchos cambios, pero no puedes detenerte a revisar las cosas o mirar atrás; sólo seguir adelante sin arrepentimientos ni expectativas; es un buen reto. Personas que ya tienen toda su vida trazada pero miedo de aceptarla y que luego no les guste, personas absorbidas por la rutina o por el trabajo, personas queriendo escapar de su rutina o su trabajo, personas con un sueño y un plan para lograrlo, personas esperando encontrar un objetivo o personas que lo tienen claro pero no saben cómo llegar a él, personas a las que intento entender pero parecen tener bastante práctica en evitarlo, y personas nada más. Siento que cierro una etapa y quizás sea un buen momento para hacer varios cambios, algunos involuntariamente y otros necesarios hacÃa algún tiempo y que ya no podrán ampararse en la falta de voluntad para permanecer como estaban.  Me resulta interesante cómo un cambio fuerte (o que lo consideras asÃ) en tu vida te fuerza a reconsiderar todo lo demás, casi como si dijeras: “bueno se cayó la pared, ya si se cae también el techo da igual”, las cosas fueron buenas mientras duraron, pero aparentemente todo tiene un final y será reemplazado por nada o algo a su debido tiempo. Este se está convirtiendo en un post demasiado privado, quizás me desanime de publicarlo, pero mientras tanto aprovecharemos los whiskies y el no tener nada que hacer a las 3 de la mañana con algo de insomnio; realmente admiro a los que pueden escribir sobre temas privados sin sentirse vulnerables. Parece que el tema se esta dando por concluÃdo a sà mismo, ya veremos si el blog resiste mucho tiempo como diario o vuelve a ser un almacén de letras sin conexión aparente y mala poesÃa. Bueno, al insomnio le dio sueño, asà que no queda mucho que agregar y esto se queda aquÃ. Escrito en Monólogos La Soledad del Olvido •Martes, Diciembre 12, 2006 • No hay comentarios La profunda oscuridad del olvido… en el vacÃo de la soledad… lo que era… ya no es… un alma suspiró El fin del principio… antes de empezar la flor murió en la semilla… con un tono de azul. Un alma lloró… La profunda oscuridad de la soledad… en el vacÃo del olvido… lo que era… nunca fue un alma recordó Condenada a la eternidad del imposible intenta recordar lo que quedó atrás… recuerdos que no existieron, de un pasado que no ocurrió En el perpetuo océano negro del olvido… la soledad… frágil bote, sin timonel… naufragar Un grito desesperado… una lágrima perdida en el tiempo… en el abismo de la memoria sólo la nada queda Escrito en Monólogos Amanecer Nocturno •Lunes, Diciembre 11, 2006 • No hay comentarios En medio de la tormentosa noche no veo luz de estrellas, la luna plateada ilumina los reflejos de mi angustia, y la suave brisa calma el ardor de mi corazón. El fuego helado de la incertidumbre me devora, y la luz de la noche me alumbra, desvelando mis sueños, deseando que sea lo que quizás no es. La soledad de la noche y de mi alma oscura… Bañado por la lluvia de la desilusión, espero la oscuridad del dÃa que llega sin prisa. Un nuevo dÃa, donde el pasado no exista, donde el murmullo de las hojas me recuerde que no estoy solo, y el retumbar del trueno me enseñe la humildad… El amanecer de la noche en que me encuentro, Esperando el rayo de sol que me devuelva la alegrÃa y la sonrisa de un arco iris que me regale la esperanza… Escrito en Monólogos Paro CardÃaco •Sábado, Diciembre 9, 2006 • 1 comentario El corazón llora la falta de libertad de una selva de cemento; entre grises árboles iluminados el corazón no brilla. Latiendo, para ganarse el metal de cada dÃa cada latido, una lágrima derramada cada lágrima, una vida transcurrida cada vida, un latido doloroso Caminando sin cesar… el camino siempre es el mismo. Viendo el tiempo pasar… siempre igual. ¿Se llegará a algún lado, alguna vez? El corazón muere al final… perseguido hasta ahogarse en la marea de la vida donde sólo el viento limpia las cenizas y no queda ni el recuerdo del pasado Escrito en Monólogos Monólogo para Dos •Domingo, Noviembre 12, 2006 • 1 comentario Sentado en mi triste sala cuento pacientemente los minutos esperando que las cinco campanadas me traigan la compañÃa tan deseada Le reprocho mi soledad y el olvido me recuerda que la memoria tampoco es grata y los recuerdos que se deforman son peores que la nada Me habla de épocas pasadas y de glorias ya olvidadas sólo fantasmas de un pasado trajinado y sucio de tiempo, polvo y telarañas, sólo recuerdos ya vacÃos que no logran reconfortar mi alma Le digo que la memoria es vana cuando el tiempo la deforma y la esperanza es inútil frente al vacÃo de la nada Me habla de nuevos mundos y de nuevas esperanzas nuevas vidas y recuerdos para mi alma tan cansada Me ofrece compañÃa y consuelo y palabras y recuerdos y nada… y el reloj, entonces, da la quinta campanada. Me mira y sonrÃe hoy no vendrá, susurra yo sonrÃo y le digo yo no la esperaba Escrito en Monólogos Con los 1000 colores del arcoiris •Sábado, Agosto 19, 2006 • No hay comentarios En el principio existÃa el arcoiris con sus 7 colores, y el hombre vió que era suficiente; sin embargo, para la mujer esos colores no bastaban y luego de un tiempo inventó el fucsia y el turquesa y le parecieron buenos. Poco después vinieron el marrón, el gris y muchos otros. Lamentablemente, esta explosión de colores no pudo seguir mucho tiempo pues muy pronto se acabaron los nombres propios ya que no habÃa palabras suficientes para nombrar todos los colores, asà que la mujer comenzó a usar los nombres de otras cosas para describirlos y aparecieron colores como ”verde hoja” y “azul acero”. Entonces, mientras la mujer decidÃa si melón iba mejor con salmón o con mostaza, el hombre se preguntaba cómo se come eso y si fucsia era una fruta del trópico, el nombre de la persona que inventó la receta o el nombre de ese plato tan raro con melón y mostaza. Aunque seguramente hay excepciones, este daltonismo selectivo parece caracterÃstico del sexo masculino. A diferencia de las mujeres y sus 16 millones de colores, nosotros probablemente distinguimos apenas 16 colores y este fenómeno se produce sólo cuando la temperatura del aire es correcta, la humedad atmosférica está en el punto justo y los planetas se encuentran alineados. Aun cuando nunca entienda la diferencia entre “verde hoja” (¿de que planta?), “verde olivo” (¿qué el olivo no tiene hojas, o el verde es del tronco?) o “verde botella” (¿de qué tipo?) (y “verde envidia” ¿también es un color?), al menos podré disfrutarlos cuando los vea al igual que los otros 15,999,981 colores que no se cómo llamar. Escrito en Monólogos Paren el mundo que me bajo •Miércoles, Agosto 16, 2006 • No hay comentarios José se despertó pesadamente y miró la hora en su celular apagado; se frotó los ojos, lo prendió y se dió cuenta que iba a llegar tardÃsimo al trabajo. Salió de la cama de un salto y se metió a la ducha, abrió la llave de agua caliente pero salió agua frÃa; después de un par de gritos se dio cuenta que no habrÃa agua caliente y terminó de ducharse maldiciendo el agua frÃa. Salió de la casa después de poner todo patas arriba buscando las llaves del auto, pero en vano porque el auto no encendió. José suspiró y busco un taxi; finalmente llegó al trabajo 45 minutos después para darse cuenta que habÃa dejado en el auto el disco con la presentación que tenÃa que hacer… ¿Suena familiar? Hay dÃas en que pareciera que todo el mundo conspira para ponernos de mal humor. Las llaves de la casa o del auto no aparecen, el despertador del celular no suena, todas las cosas se ponen en tu contra y te dan ganas de meterte en tu cama hasta el dÃa siguiente a ver si la situación mejora. La frustración es una emoción muy difÃcil de manejar, pues generalmente la sentimos por cosas que están fuera de nuestro control como el tráfico, personas con carácter difÃcil (aún más complicado si es el jefe), cosas que no funcionan como esperamos (teléfonos públicos, máquinas de gaseosa, software, etc) y casi cualquier cosa que sin explicación no vaya de la manera a la que estamos acostumbrados. Imaginemos que pasarÃa si al despertar todo estuviera fuera de lugar, los anteojos no en el velador si no en la mesa del comedor, los zapatos en la terraza, la ropa en la cocina, etc. Realmente serÃa muy incómodo, no sabrÃamos donde aparecerá  lo siguiente que queramos. La frustración que nos genera un cambio en algo (persona o cosa) a lo que estamos acostumbrados tambien tiene que ver con el miedo inherente al cambio que tenemos todos. El no saber como van a “funcionar” las cosas y la incertidumbre de no saber como reaccionar produce sensaciones incómodas en todos nosotros, dependiendo de nuestra facilidad para adaptarnos a los cambios, podremos convertir esa frustración en curiosidad y aprovechar para aprender algo nuevo de ese cambio inesperado o intentar “controlar” las cosas para reducir el cambio (como guardar los anteojos en el cajón del velador y ponerle llave). Ahora, esto nos puede funcionar muy bien para las cosas pequeñas, pero qué hacer con las frustraciones generadas por cambios más grandes y que no pueden deshacerse (como cambiar de trabajo o de casa), lamentablemente en ese caso no tenemos muchas opciones: o lo aceptamos y nos adaptamos o nos amargamos. Es decir, ¿puedo aceptar que no todo va a estar como quisiera y seguir adelante? o voy a pasarme la vida renegando y quiero vivir en un termo donde nada cambie. Tomemos la decisión que tomemos al final el mundo seguirá girando y tendremos que girar con él. Escrito en Monólogos ¿Eso nada más? •Jueves, Agosto 3, 2006 • 1 comentario Después de 4 años de arduo trabajo, Miguel Angel se acerca a S.S. Papa Julio II para informarle que la decoración de la cúpula de la Capilla Sixtina estaba lista. El papa examina la cúpula, lo mira de arriba abajo y le dice: - 4 años y ¿eso nada más?(*) En mi opinión, manejar las expectativas de otras personas con respecto a nuestro trabajo, nuestras acciones o incluso nosotros mismos es una de las cosas más complicadas que puedan intentarse y donde es más probable fallar. Muy probablemente pese a hacer nuestro mejor esfuerzo, éste no basta para llenar las expectativas de la(s) otra(s) persona(s). Otro problema que se presenta es que las expectativas tienden a multiplicarse. Cada vez que se satisfacen, esas expectativas satisfechas se transforman en algo que se da por sentado que existe y aparecen nuevas expectativas que desean ser satisfechas y entonces se repite el ciclo hasta que lo que se espera no puede ser satisfecho y entonces asoma la decepción. Entonces, ¿cómo evitar generar falsas expectativas? para mà es una pregunta sin respuesta. Puedes colocarte en cualquier punto entre nunca dar respuestas concretas y ser acusado de vago o ambiguo, ó comprometerte en todo lo que dices y ser acusado de incumplido; incluso de conseguir encontrar el equilibrio exacto entre ambos, no podrÃas evitar que alguien diga o piense ¿eso nada más?. Escrito en Monólogos Al filo de la incertidumbre •Miércoles, Agosto 2, 2006 • 2 comentarios Están todos en la piscina, estrenando el nuevo trampolÃn. - Te toca a tÃ, ya todos han saltado- le dice Miguel a José - No estoy seguro- contesta José - Vamos no seas cobarde- responde Miguel - Bueno, está bien- murmura José subiendo al trampolÃn Ya subido en el trampolÃn, José contempla su salto de 12 metros y comienza a dudar… ¿Y si salto y me hago daño? ¿y si caigo mal? ¿y si no me sale bien y hago el ridÃculo? ¿y si no salto? ¿y si salto? y si… Finalmente cuando ya solo quedan él, la piscina y el trampolÃn, José se anima y salta, pero no hay nadie para aplaudirlo… Quizás es un ejemplo algo exagerado, pero es lo que suele pasarnos cuando tenemos que tomar una decisión difÃcil, como cambiar de trabajo, cambiar de casa, cambiar de pareja o saltar de un trampolÃn de 12 metros de alto. Al no tener una opción clara a favor o en contra es muy complicado tomar una decisión rápidamente y aunque es bueno pensar las cosas con calma, a veces por pensar demasiado las cosas para cuando se toma una decisión ya no interesa lo que se haya escogido pues la oportunidad ya paso. Para mi, el mayor problema en tomar una decisión que implica un cambio en nuestras vidas es justamente el miedo al cambio. A la mayor parte de nosotros nos gusta tener un entorno controlado, donde sabemos que puede o no puede pasar y donde las cosas están siempre bajo nuestro control o bajo algun control que nos haga sentido; nos gusta acostumbrarnos a una rutina para evitar sorpresas desagradables. ¿Pero que pasa cuando la rutina se vuelve aburrida? Cuando te dicen la hora y tu sabes que tienes que estar haciendo en ese momento: 7:34 saliendo de la ducha, 8:15 cepillandome los dientes, 9:35 leyendo el correo electrónico, 1:00 almorzando, 5:30 saliendo a casa, 6:00 tirando el maletÃn al sofa, etc. En ese momento probablemente el aburrimiento es mayor que el miedo al cambio, pero en el momento que hay que tomar la decisión este miedo aumenta ¿y si me equivoco? ¿y si despues me va peor? ¿y si mi nuevo trabajo no me gusta? ¿y si me tocan vecinos escandalosos? ¿y si él/ella no me quiere igual? Todo cambio implica un cierto nivel de stress (http://www.teachhealth.com/spanish.html#spstressscale), pero ¿qué pesa mas, el saber que no nos gusta nuestra situación actual y que queremos cambiar, o el miedo a que el cambio no nos guste?. ¿El que no arriesga no gana? o ¿más vale pájaro en mano que ciento volando?. ¿Animarse a cambiar y descubrir cosas nuevas? o pasarse 5 años lamentándose por no haber tomado una decisión en el momento adecuado. Es cierto que no todos los cambios son para mejorar, puede ser que a pesar de haberlo pensado 1231849324839423 veces y haber evaluado los 23438549583490 factores posibles las cosas no salgan como se esperaba, pero eso es parte del cambio: estrellarse contra el árbol, ver de donde salió el árbol si no habÃa nada al frente, mirar a los costados para la próxima. Para otra ocasión ya se podrá tomar una mejor decisión pero al menos uno no se quedará los siguientes 20 años preguntándose ¿y si…? Al final lo único constante es el cambio. Escrito en Monólogos Todo es nada •Sábado, Julio 15, 2006 • 2 comentarios (una pareja) - ¿Que tienes? - Nada (intentando ser pareja) - ¿Me decÃas algo? - No, nada (matrimonio en un café) - ¿Quieres algo? - No, nada Qué significado le damos a “nada” en estos contextos?; seguramente cualquiera menos el significado que le da el diccionario (http://www.diccionarios.com). En mi definición “nada” suele representar (hay excepciones) una válvula de escape para no contestar una pregunta, una forma de arrepentirse de algo que no se debió haber dicho o una manera cortés para no decir lo que realmente se piensa. A ver como queda reemplazando “nada” por el significado que yo le darÃa (una pareja) - ¿Que tienes? - Nada (No te quiero decir o ¿qué, no me conoces para darte cuenta?) (intentando ser pareja) - ¿Me decÃas algo? - No, nada (Mejor no te digo aún o no estoy seguro de querer decirlo) (matrimonio en un café) - ¿Quieres algo? - No, nada (No quiero comer aquà o ¿qué, no sabes lo que me gusta?) Esta es mi lista parcial y quizás totalmente incorrecta de los posibles significados de “nada” No te importa No te quiero decir DeberÃas de saberlo sin que lo diga Mejor no lo digo No estoy de acuerdo contigo No quise decir lo que dije (que bueno que no me escuchaste bien) OlvÃdalo No lo sé y no quiero saberlo No quiero tocar ese tema (se diferencia de “No te quiero decir”, en que quizás después si) No me hables Estoy de mal humor y no quiero contestar preguntas (usualmente son varios “nada” seguidos) Ni lo pienses (acompañado por una mirada fulminante en respuesta a alguna pregunta) etc. Siempre me pareció interesante la capacidad de “nada” de absorber tantos significados, otras expresiones con las mismas caracterÃsticas pueden ser “no sé”, “no me acuerdo”, “bien”, “yo te aviso” o “yo te llamo”, etc. Despues de todo lo que determina el significado no es lo que decimos sino como lo hacemos. Escrito en Monólogos La hoja en blanco •Domingo, Julio 9, 2006 • 2 comentarios Para mÃ, la parte más difÃcil de comenzar a escribir algo es encontrar la hoja en blanco. Al terminar puede contener ideas, sentimientos, historias, amores, odios, pasiones, relatos o tan sólo palabras inconexas; pero de momento está en blanco, aun no ha sido influenciada por los pensamientos de la persona que escribe, aun está libre y tiene la capacidad de enviar cualquier mensaje; en el momento en que comienzas a escribir ya decidiste el destino de esta hoja en blanco, ya no significará nada mas que lo que escribiste. Antes que los trozos de madera se conviertan en una mesa tienen el potencial de ser cualquier cosa, una cama donde reposar sueños, el sillón donde compartir ideas o que se yo; pero en el momento que empiezan a ser una mesa, ya no pueden ser otra cosa, su misión quedó fijada. Ahora esta hoja está llena, ya tiene algo que decir, espero que la sigan muchas otras. Escrito en Monólogos Archivo Marzo de 2009 (2) Octubre de 2008 (3) Agosto de 2008 (1) Junio de 2008 (3) Mayo de 2008 (14) Abril de 2008 (1) Febrero de 2008 (1) Diciembre de 2007 (1) Abril de 2007 (2) Marzo de 2007 (1) Enero de 2007 (4) Diciembre de 2006 (4) Noviembre de 2006 (1) Agosto de 2006 (4) Julio de 2006 (2) EstadÃsticas 5,674 visitas Get a free blog at WordPress.com. Theme: ChaoticSoul by Bryan Veloso.
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