Me guardaré un pedazo de noche en el bolsillo,
morderé una rebanada de silencio
para callar mis sentimientos
que crujen como hambrientas bestias
a punto de comer mi corazón.
La emoción de verte ulula en mi vientre,
y aunque frio hace
mi cuerpo expide calor.
Esos nervios de ver tu rostro,
zumban como abejas
y no me dejan escuchar el movimiento del reloj.
Mi sangre hierve, el corazón borbotea,
las emociones son fuertes y provocan comezón;
Mi cuerpo y alma advierten tu presencia,
y mi mente guardando la apariencia,
disimula y forza una sonrisa con temor.
Mis manos heladas se restriegan,
contándose secretos de mi amor;
yo te saludo, aunque desvío la mirada,
mis mejillas se tiñen
y no se si de vergüenza o el frío las provocó.
Me siento extraña,
jamás me sentí tan presionada,
y aunque junto a ti estoy, aún la angustia roe mi interior.
Tu extiendes los brazos,
me regalas un abrazo,
para calmar el frío o que sé yo,
yo me siento como pequeña niña
ahogada en emoción.
Pides que te mire y mis ojos se intimidan,
me busca tu mirada, sonries y me preguntas que me pasa
y solo digo"son nervios, sólo nervios, amor".
Lucia EZ