No sé porque escribo. Estaba sentada mirando tele y de pronto se me ocurrió la idea de hacer este blog. Quizás fue Dios o la causalidad o la casualidad o simplemente indigestión. Lo cierto es que me encuentro con este espacio pequeñito en medio de un océano web inmenso. Me siento como un puntito chiquititito... ¿quién me leerá? No tengo ni la más pálida idea. Quizás un aburrido, quizás alguien loco que encontrará sentido a mis divagues... Lo único que te pido, lector invisible, cabeza pegada a un monitor, es que no esperes una obra maestra de todo esto porque lo único que encontrarás serán las incoherencias de una cabezota que nunca aprende....