En este mundo ilógico donde habita el ser más recalcitrante de todos, el ser humano, nos encontramos con una de las paradojas más ridÃculas que puedan existir.En uno de esos dÃas en que el aburrimiento era asfixiante y la escasez de entretenimiento era exasperante, me encuentro con la desesperada decisión de ver un programa de modelos. Esos tipos de programas para mà resultan ser los realitys (y no tan realitys) más insoportables que pueden haber inventado.Pero, en fin, no habÃa nada que hacer y me rendà a observar el grupo de modelos chillonas. Mientras se cubrÃan con ropa no tenÃa problema... las toleraba pero... ¿seré solamente yo o nadie nota como los huesos se perfilan asquerosamente sobre la piel? (Ojo... no me refiero a que todas les suceda eso).En cuanto vi eso me puse a pensar. ¿Cómo es que existen personas que viviendo tan cómodamente en el primer mundo desean pasar hambre mientras que existen otros tantos millones que fallecen por desnutrición?Entonces se me prende la lamparita e ideo mi primera revolucionaria idea para mejorar el mundo (se escuchan tambores y trompetas) :Intercambiar personas del primer mundo que deseen adelgazarpor niños hambrientos del tercer mundo.Y asà todo el mundo tiene lo que quiere y estamos contentos.(Nota: Estos son los desvarÃos de una persona esquizofrénica asà que haga el favor de no llevarlo a la práctica).